...hay gente que tiene miedo, gente que por el miedo... no es capaz de dormir..., y si no duerme... tampoco puede soñar. Puede ser, no lo sé, creo que cada persona es un mundo, por eso permitidme que os hable desde mi particular punto de vista, desde mi experiencia...
Yo, gracias al miedo... puedo soñar. Y os garantizo que son los sueños más reales que he tenido jamás, porque estos sueños... hoy son realidad.
Alguien en su momento, me dedicó una bonita carcajada cuando lo conté uno de mis sueños, “...creo... que podría hacer historias de terror, de mucho miedo, me apetece...”, dije con ilusión, “...jajajaja, jajajaja...”, fue la contestación.
He de reconocer que en un primer momento pensé “...quizás sea cierto, ¿cómo voy a contar yo historias de miedo, historias de terror...?”. Pero no tardé ni diez minutos en cambiar de opinión. Este desplante, se convirtió en un plus de motivación... “¡¡Qué narices, sé que puedo hacerlo!!”. Esa misma tarde llegué a casa y me puse a escribir...
Cuando terminé, miré la pantalla del ordenador... y ahí estaba “La Habitación”, mi primera historia, mi primer relato, mi primer sueño... hecho realidad. Lo leí cuatro o cinco veces, intenté convencerme de que podía valer, que de alguna manera esa carcajada no sabía de lo que se reía.
Por suerte, conocía a una persona capaz de interpretar sueños como nadie. Y eso es un don, un don de valor incalculable. Esta persona mezcla motivación, ilusión y confianza a partes iguales y te la sirve para sacar de ti, lo mejor que llevas dentro, haciendo de cualquiera de tus sueños una realidad. Quizás sea porque más de una vez le habrán dado con la puerta en las narices... Sabes de lo que hablo ¿verdad?...
Esta persona, este gran amigo, es Iker Jiménez. Iker no es de los que se rinden, ¡¡todo lo contrario!!, se crece ante la adversidad, como los más grandes, porque amigo Iker... tú eres de los más grandes. Y tengo la gran fortuna de crecer a tu lado, de aprender junto a ti, como tú lo has hecho de otros... Y eso también es un don.
Amigo Iker, ¿qué me dices de aquel genial hombre amigo de los lobos?..., en ti veo cosas de aquel hombre. Eres un soñador embriagado por la ilusión, por la pasión, por el amor a un trabajo..., que no sólo te hace feliz a ti..., también a él, a ella..., a todos... a mi.
Hace dos años dormía pero no soñaba, ¡no me dejaban soñar!..., y ahora puede que el miedo no me deje dormir, pero ahora si que puedo soñar, soñar y soñar... ¡¡nada más que soñar!!.
Gracias amigo Iker, gracias... intérprete de sueños.




